
Tengo
en el alma sentimientos encontrados contra el mundo, contra mí, tengo unas
ansias de mandar todo a la mierda, de encontrar un refugio tan lleno de nada,
tan lleno de todo, con un odioso silencio que me acompaña sin decir nada, en un
mundo tan sórdido que hasta tiemblo de pensar que vivo en él, mundo de aquellas
personas tan vanas, tan superficiales, tan todo y tan nada, tan frío y tan
tibio a la vez, donde las personas se mueven como una especie de coreografía
eterna, sin romper ese molde de lo cotidiano, de lo común, de tan todo y tan
nada..
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